¿Cómo distinguirías un sueño de la realidad?

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  Pero no se te ocurre ninguna forma de hacer desaparecer una puerta en unas horas. Alguien podría haber movido un armario y taparla, pero todo está en su sitio.
Das otra vuelta a la casa y miras el reloj: las ocho y media, llegas tarde al trabajo.
Oyes el ruido de la lluvia contra los cristales y te das cuenta de que, ya que vives en un primer piso bastante bajo, puedes salir por la ventana.
Aunque también podrías volver a la cama e intentar dormir, dando por hecho que no estás dentro de una pesadilla.
 
     
     
  ¿Cómo distinguirías un sueño de la realidad?, de Miriam García Fidalgo. © Fundación Bancaja 2004