Virgilio ha sido conocido dentro y fuera de la literatura. Como escritor, sus obras regidas por su talento han obtenido la valoración de todos los críticos clásicos. Como personaje, Dante lo escogió como guía para recorrer el Infierno y el Purgatorio en busca de su amada, lo escogió y calificó como el mejor maestro para esta tarea.
Publio Virgilio Marón nació en la localidad de Pietole, cuando se le conocía como Andes (cerca de la actual Lombardía – Italia), el 15 de Octubre de 70 a. C.
A pesar de nacer en una familia de campesinos, el apoyo de Cayo Mecenas fue clave para sustentar sus obras e investigaciones. Cayo Mecenas fue el político romano de cuyo nombre derivó la acepción “mecenas” referida a los políticos que financiaban y encargaban las obras de arte a los creadores más famosos de la época clásica.
Antes de crear su gran y última obra, Virgilio elaboró poemas como las Églogas (o Bucólicas) (42 a.C.), dirigidos a exaltar la vida agraria y pastoril, de donde él mismo procedía.. Con Geórgicas (36 a.C.) Reincidió en el tema para intentar reestablecer el mundo campesino tradicional en Italia.
Fue a partir del año 29 a.C. cuando comenzó a escribir la Eneida. Esta obra, que tardó once años en desarrollar, hasta el momento de su muerte (19 a.C.), supone la perfección estilística de Virgilio, a pesar de que él no lo consideraba así y mandó destruir la obra antes de fallecer. Por suerte, el emperador y amigo del poeta, Augusto, se negó a obecederle y la obra ha llegado hasta nuestros días. Con el objetivo de dar una épica a su patria y enlazarla con la cultura griega, en ella narra a través de 12 extensos capítulos la historia de Eneas, el guerrero troyano que consiguió fugarse de su ciudad natal con su padre a hombros, hasta su posterior victoria militar en Italia.