Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares (Madrid), probablemente el 29 de septiembre de 1547. Hijo del cirujano Rodrigo de Cervantes, pasó su adolescencia en varias ciudades españolas y estudió con el humanista Juan López de Hoyos, quien le alentó en sus inicios poéticos.
En 1569 se trasladó a Roma al servicio del cardenal Acquaviva. Recorrió Italia y se enroló en la Armada Española, con la que combatió en 1571 en la batalla de Lepanto. Allí resultó herido y perdió la movilidad del brazo izquierdo. Desde entonces Cervantes fue llamado “El Manco de Lepanto”.
En 1575, de regreso a España, la galera en que viajaba fue apresada por corsarios turcos cerca de Marsella. En ese momento comenzó un cautiverio que le retuvo cinco años en Argel. En 1580 fue liberado por los frailes trinitarios y regresó a España, donde encontró a su familia en la ruina.
En 1584 nació su hija Isabel fruto de la relación que mantuvo con Ana Franca y al poco tiempo contrajo matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios en Esquivias (Toledo). En 1585 publicó “La Galatea”. Tras su matrimonio fracasado y su lucha sin éxito por destacar en el teatro, Cervantes marchó a Sevilla, donde ejerció de comisario de abastos y recaudador de impuestos para la Armada Invencible.
En 1597 fue a la cárcel por irregularidades en los fondos recaudados. Cuando salió en libertad se trasladó a Valladolid, donde de nuevo fue encarcelado ante la acusación de la muerte de un hombre. En 1605 vio la luz “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”, obra con la que Cervantes alcanzó un gran éxito literario. Posteriormente publicó “Novelas Ejemplares” (1613), “Viaje del Parnaso” (1614), “Ocho comedias y ocho entremeses” (1615) y la segunda parte del Quijote bajo el título “El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha” (1615).
En 1616 Cervantes escribió su última obra, “Los trabajos de Persiles y Segismunda” (1617), una novela que fue publicada varios meses después de su muerte en Madrid el 22 de abril de 1616.