Nacido el 31 de mayo de 1819 cerca de Huntington (Nueva York), Walt Whitman fue el segundo de nueve hermanos en una familia modesta en la que su padre era carpintero. A los cuatro años se trasladaron al barrio de Brooklyn donde Whitman asistió a la escuela pública.
Cuando cumplió diez años, el futuro escritor empezó a trabajar como aprendiz en una imprenta, lo que le permitió acceder a numerosos textos al tiempo que trabajaba. En 1836 dejó el oficio de impresor para dedicarse a la docencia y ejerció como profesor en varias escuelas de Long Island.
Posteriormente inició su carrera periodística con la publicación de un periódico en Huntington, el Long-Islander. En esta época Walt Whitman escribió cuentos, poemas e incluso discursos políticos para diversas publicaciones. Fue director del Brooklyn Daily Eagle durante dos años, pero perdió su puesto por apoyar al partido Free-Soil. Sus ideas progresistas le llevaron a defender en todo momento la democracia igualitaria y los valores liberales de la sociedad estadounidense.
En 1850 se trasladó a Nueva Orleans donde trabajó como constructor inmobiliario. Años después empezó a escribir una poesía muy distinta a la que existía en aquella época, y decidió dedicarse por completo a su actividad literaria. Así, en 1855 vio la luz “Hojas de hierba”, un poemario publicado por él mismo que alababa el cuerpo humano y el goce de los sentidos a través de una versificación completamente novedosa. Doce largos poemas sin título componían la primera edición de esta obra, entre los que destacaba el que más tarde se llamó “Canto a mí mismo”.
Alentado por el poeta y ensayista Ralph Waldo Emerson, Whitman preparó una edición revisada de “Hojas de hierba” que salió publicada un año después de la primera. El poema más destacado de esa nueva edición fue el titulado “En el trasbordador de Brooklyn”.
La obra fue objeto de continuas revisiones y añadidos por parte de Whitman. Así, en las ediciones posteriores sobresalieron los poemas “La cuna que se mece sin fin”, “Hijos de Adán”, “Calamus” y “Redobles de tambor”, donde el poeta reflexionaba sobre las consecuencias de la Guerra Civil de Estados Unidos, conflicto del que fue testigo dado que se dedicó en calidad de voluntario al cuidado de los enfermos.
La elegía a Abraham Lincoln “Cuando las lilas florecían en la puerta del patio” y el famoso “¡Oh, capitán, mi capitán!", son algunos de sus poemas más destacados de esta época. Finalizada la guerra, trabajó para el Gobierno hasta que sufrió un ataque que le dejó como secuela una parálisis parcial. Fue entonces cuando se retiró con su hermano a New Jersey, donde falleció el 26 de marzo de 1892.
En esos últimos años publicó “Perspectivas democráticas” (1871) y “Días ejemplares” (1882-1883). En 1897 apareció “Ecos de la vejez”, una obra póstuma que formó parte de la versión definitiva de “Hojas de hierba”.