Luis Cernuda nació en Sevilla en 1902. Su educación fue rígida y estricta, debido a la profesión militar de su padre. Estudió Derecho en la Universidad de su ciudad y comenzó a escribir poesía influido, sobre todo, por Gustavo A. Bécquer. Su profesor en la facultad, el poeta y compañero de generación literaria Pedro Salinas, le mostró un mundo literario más amplio y le ayudó con sus primeras publicaciones.
Después de un período como lector de español en la Universidad de Toulouse, en 1929 se traslada a Madrid. Allí se introduce de lleno en el ambiente literario de la Generación del 27. Partidario de la causa republicana, durante la Guerra Civil participa en diferentes actividades de carácter antifascista. En 1938 parte al Reino Unido y trabaja como lector de español en la Universidad de Glasgow, la de Cambridge y el Instituto Español de Londres. Nunca más regresará a España. En 1947 marcha a Estados Unidos y desde 1952 fija su residencia en México. Falleció en Ciudad de México en 1963.
La poesía de Cernuda se basa en el respeto por la tradición literaria y la aportación de la originalidad en perfecto equilibrio. Bécquer, Garcilaso, Baudelaire, Verlaine, Juan Ramón Jiménez, Fray Luis de León, T.S Elliot, Rimbaud, Mallarmé, Gide, los surrealistas y sus contemporáneos del 27 son algunas de las influencias más claras en su obra.
El amor, abordado desde distintos planteamientos, es el gran tema de su poesía. La postura del poeta frente al mundo viene marcada por la rebeldía y la frustración derivada de la confrontación entre la realidad que vive y el deseo de vivir, de amar, de forma diferente. Esa antítesis entre realidad y deseo constituye el primer argumento de su literatura. Cernuda nunca negó su condición homosexual, al contrario que muchos de sus contemporáneos, y en muchos pasajes de su obra la reivindicó abiertamente. Por ello, el aislamiento, la marginación y el sentimiento de la diferencia fueron una constante en su literatura.
Sólo el mundo de la naturaleza es considerado un paraíso en el que el artista puede vivir en perfecta armonía.