Samuel Langhorne Clemens fue un reconocido autor norteamericano sátiro, mordaz y muy realista. Sin embargo, no es éste el nombre por el que comúnmente se le conoce mejor, sino su pseudónimo Mark Twain. Un recurso utilizado en todos sus libros a partir de 1862 y que se le ocurrió tras sus experiencias en el Mississipi, dado que esta expresión significa dos brazas de profundidad (el calado mínimo necesario para la buena navegación).
Mark Twain nació el 30 de noviembre de 1835 en Florida (Missouri). Su infancia estuvo caracterizada por una pobre educación limitada a su asistencia en la escuela pública, y una temprana defunción de su padre, que le empujó en cierta manera a trabajar con tan sólo 12 años en un par de imprentas como aprendiz. A partir de entonces el mundo periodístico y el literario le acompañaron durante el resto de su vida.
Trabajó en varias imprentas de ciudades muy distintas (Keokuk, Iowa, Nueva York, Filadelfia) y posteriormente en servicios navales a través del río Mississipi. Cuando llegó la Guerra Civil, tuvo que retirarse con su hermano en busca de riquezas y gloria en el Territorio de Nevada. No las minas de plata ni su labor periodística le aportaron nada destacable económicamente, pero sí el suficiente material autobiográfico disponible como para comenzar a escribir una importante cantidad de obras narrativas.
Llegó el año 1865 y con él su primera gran obra, "La célebre rana saltarina del condado de las Calaveras", basada en experiencias vividas en las minas de oro de California. Ambos, creación y autor, adquirieron rápidamente una inesperada fama.
Fue el principio de una carrera como escritor e impresor imparable. Sus obras se extendieron por Norteamérica y Europa, dado que él mismo también viajó por los dos continentes, haciéndose conocer y adquiriendo inagotables conocimientos, experiencias y anécdotas para producir narraciones una detrás de otra: Los inocentes en el extranjero (1869), que compara diferentes estilos de vida entre los pueblos poco culturizados de Norteamérica y el irracional sentimiento antidemocrático de los europeos, Una vida dura (1872), en la que revive sus trabajos como periodista y buscador de oro, Un vagabundo en el extranjero (1880), que trata sobre una excursión a los Alpes Suizos y la Selva Negra alemana, Príncipe y mendigo (1882) o Un yanqui en la corte del Rey Arturo (1889) son ejemplos imprescindibles para entender su literatura y ambición creativa.
No obstante, fueron dos libros los que extendieron su fama hasta la actualidad. Las aventuras de Tom Sawyer (1876) y Las aventuras de Huckleberry Finn (1884) cuentan con casi diez años de diferencia entre ambas, pero mantienen en todo momento el estilo característico de Mark Twain. Humor e ironía se funden en estas dos inseparables obras, casi de forma más destacada que en el resto de sus producciones. Pero el carácter humorístico de las mismas no debe confundirse con un estilo cómico, sino como una forma más amena de presentar la realidad más cruda de la sociedad de su época. El realismo, junto al carácter autobiográfico, está presente en todas sus obras. Más dolorosamente en estas dos, donde se muestra sin ningún pudor hasta dónde es capaz de llegar la crueldad humana.
Las malas inversiones y diversos contratiempos económicos le arruinaron hasta obligarle a viajar por todo el mundo dando conferencias con el fin de pagar sus deudas. Fue su fama la que le salvó de la quiebra, pero nada pudo impedir que se hundiera en el mayor pesimismo, por consecuencia de las sucesivas muertes que iban produciéndose en su familia y que terminó con la mayoría de sus hijos y su propia esposa. Este oscurantismo le inspiró creativamente para realizar las obras más inquietantes y mordaces de toda su vida, hasta el punto de que él mismo aplazó su publicación hasta después de su muerte.
El estatus como escritor de gran calibre y de envidiable inspiración, fue lo que le mantuvo en boca de todos los seguidores de su escritura, que vieron reconocido públicamente su gran talento con el doctorado Honoris Causa, otorgado por la Universidad de Oxford (Inglaterra), en 1907.