El 24 de agosto de 1899 nació Jorge Francisco Isidoro Luís Borges Acevedo en Buenos Aires. Su árbol genealógico lo entronca con ilustres familias argentinas que tomaron parte activa en la independencia de su país. Desciende de criollos, portugueses e ingleses. Creció en el bilingüismo del español y el inglés.
Por problemas de la vista, en 1914 su padre se jubila como profesor y se marcha a Europa junto con toda la familia. Se instalaron en Ginebra, donde estudió y comenzó a leer con predilección a los prosistas del realismo francés y a los poetas del expresionismo y del simbolismo, especialmente Rimbaud, mientras descubría a Schopenhauer y Nietzsche, a Carlyle y a Chesterton. Tras Ginebra, vivió una breve temporada en España, donde se relacionó con los escritores ultraístas.
En 1921 regresó a Argentina, donde el contacto con Buenos Aires llevó al poeta a una relación exaltada, de "descubrimiento", con su ciudad natal. Participó en la fundación de varias publicaciones literarias y filosóficas como "Prisma" (1921-1922), "Proa" (1922-1926) y "Martín Fierro" en la que publicó esporádicamente; escribió poesía lírica centrada en temas históricos de su país, que quedó recopilada en volúmenes como Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929).
En la década de 1930, debido a una enfermedad hereditaria, comenzó a perder la visión hasta quedar completamente ciego. En 1935 editó su celebre “Historia Universal de la infamia” colección de cuentos basados en criminales reales. Trabajó en la Biblioteca Nacional (1938-1947) y, más tarde, llegó a convertirse en su director (1955-1973).
En 1941 editó el volumen “El jardín de senderos que se bifurcan” con el que ganó el Premio Nacional de Literatura. Y en 1944 con su obra "Ficciones", que recoge "El jardín de senderos que se bifurcan" y otro volumen de relatos, “Artificios”, recibe de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) el Gran Premio de Honor.
En 1949 editó su célebre obra narrativa "El aleph", libro cuyas piezas corresponden al género fantástico, y que para la crítica es casi unánimemente su mejor colección de relatos. Especialmente conmovedor (con un tono en que Borges, inusualmente, rompe su legendario distanciamiento emocional y moral hacia sus textos) resulta el relato "Deutsches Requiem", que refleja la ambigüedad de víctima y verdugo en la tortura.
En 1955 fue nombrado académico de su país. En 1956 fue profesor de literatura inglesa en la Universidad de Buenos Aires y presidente de la Asociación de Escritores Argentinos.
En 1960 su obra era valorada universalmente como una de las más originales de América Latina. A partir de entonces se suceden los premios y las consideraciones. En 1961 comparte el Premio Fomentor con Samuel Beckett, y en 1980 el Cervantes con Gerardo Diego. Murió en Ginebra, el 14 de junio de 1986, victima de un cáncer hepático.
- "Siempre imaginé que el paraíso sería algún tipo de biblioteca"
- "Creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganase"
- "Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón"
- "Porque en el principio de la literatura está el mito, y asimismo en el fin".