Nacido en una familia de la aristocracia, con más prestigio que recursos, era bisnieto de Gannibal, abisinio capturado por los otomanos y que acabó al servicio del zar Pedro I el Grande como jefe militar.
Educado en francés, como era costumbre en la época entre las clases privilegiadas, aprendió el ruso de los esclavos de las haciendas familiares y de una de sus cuidadoras. Los escritores rusos utilizaban entonces el francés y el inglés para sus obras. Pushkin utilizará una mezcla de lengua vernácula rusa en su poesía.
Aunque lo que más le gustaba era la lectura y no se sentía muy atraído por los estudios, ingresó en el Liceo Imperial de Tsarskoye Selo. Devoraba los libros de la gran biblioteca familiar en la que abundaban los clásicos franceses: Moliere, Voltaire...
Con los años, su vida era la típica que podía llevar cualquier noble de la época: pocas obligaciones y un buen cargo ya que había empezado a trabajar en el Ministerio de Asuntos Exteriores. No obstante, su pasión por la literatura le llevó a publicar, con tan sólo 20 años, su poema “Ruslán y Liudmila”, con el que obtuvo el reconocimiento de los poetas consagrados del momento. Su fama se acrecentó tras otra obra “Oda a la libertad” que, sin embargo, le valió la vigilancia por parte de las autoridades.
Algunos de sus amigos poetas fueron apresados tras la revolución decembrista de 1825, movimiento contra el imperio ruso. Muchos de estos revolucionarios formaban parte de sociedades masónicas, al igual que Pushkin que era miembro de una de ellas. Y aunque no fue castigado ya que no participó directamente en los hechos, sí fue sometido a vigilancia y censura.
De hecho, sus escritos no eran siempre del agrado del zar quien, finalmente, decidió enviarle al destierro. Tras enfermar, pasó al Cáucaso. De esa época es su obra “El cautivo del Cáucaso”. A ésta siguieron otros hasta que los primeros capítulos de “Yevgeni Onegin”, empezaron a ver la luz. Se trataba de una novela escrita en verso y de influencia byroniana, que apareció en diversas entregas entre traslados y reprimendas por parte de las autoridades militares debido a la vida disoluta que llevaba.
En 1826 el nuevo zar, Nicolás I, le permite volver a Moscú. Con la protección del nuevo mandatario, que ejercía de censor directo con las obras del escritor, sus obras tuvieron un éxito considerable. Aparecieron nuevos capítulos de “Eugene Onegin” y otras historias como “Los relatos de Belkin”.
En 1831 se casó con Natalia Goncharova y publicó “Boris Godunov”, novela histórica que narra la vida de Boris Fyodorovihc Godunov, zar de Rusia desde 1598 a 1605.
Pushkin conoce a Gogol a quien le unirá una gran amistad. Sigue publicando sus narraciones entre las que destacan “Dubrovski” (1832) y “La hija del capitán” (1836).
Ingresa en la Academia Rusa. A pesar de la enorme fortuna de que disponía, el tren de vida familiar y su adicción al juego le hicieron contraer fuertes deudas.
Con Natalia, su mujer, tuvo tres hijos. Natalia Goncharova era una de las damas más bellas y populares de la Corte, cosa que provocó numerosos desencuentros de Pushkin con otros nobles que supuestamente cortejaban a su mujer. A los 37 años, en uno de esos duelos de honor, resultó mortalmente herido de bala. Tras su muerte, otro gran escritor ruso, Lermontov, le dedicó un poema: “La muerte del poeta”.
El compositor ruso Chaikovski adaptó a la ópera dos de sus obras más conocidas: “Eugene Oneguin” y “La dama de picas”. Otro gran músico, Músorgski, hizo lo propio con “Boris Godunov”.
Sus poemas también se han difundido enormemente gracias a las numerosas adaptaciones a la gran y a la pequeña pantalla. En 2007 la realizadora Martha Fiennes dirigió una de las últimas versiones en el cine de su obra “Onegin”, con su hermano Ralp Fiennes como protagonista.