¿Cómo distinguirías un sueño de la realidad?

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  Son las siete en punto y, como cada mañana de lunes a viernes -sin contar vacaciones- suena el despertador.
Esperas cinco minutos en la cama y, cuando consigues superar la tentación de quedarte todo el día durmiendo, te levantas.
Desayunas, te duchas, te vistes mientras escuchas las noticias (atentados demasiado lejos y políticos que se insultan demasiado cerca) y te dispones a salir de casa. Pero no hay puerta.

Te frotas los ojos, y miras a tu alrededor.
Todo es perfectamente normal, todo está en su sitio, pero falta la puerta y no puedes salir.
Puedes pensar que aún estás dormido o que alguien está tratando de gastarte una broma estúpida. Porque no tienes muchas más opciones.



 
     
     
  ¿Cómo distinguirías un sueño de la realidad?, de Miriam García Fidalgo. © Fundación Bancaja 2004