¿Cómo distinguirías un sueño de la realidad?

Volver a la Ciberoteca
  Te acercas a la ventana. No está demasiado alta; podrías saltar sin problemas.
Y ahora que tienes una posibilidad para huir -sin saber cuál es el peligro del que intentas escapar- piensas que tal vez sería mejor sentarte en el sillón y dejar que pase el tiempo.
Puedes encender la televisión, poner la radio o leer un libro.
 
     
     
  ¿Cómo distinguirías un sueño de la realidad?, de Miriam García Fidalgo. © Fundación Bancaja 2004